¿Qué ocurre cuando sufrimos un accidente con vehículo ajeno?

 

En ocasiones y debido a la ingesta de bebidas alcohólicas, dejamos que un amigo o un familiar conduzca nuestro vehículo. De esta forma, evitamos cometer una infracción administrativa o un delito y, lo que es más importante, evitamos causar daños a terceros y a nosotros mismos.

Ante esta situación, mucha gente nos pregunta acerca de las repercusiones legales que puede tener que nuestro amigo o familiar tenga un accidente de tráfico mientras está conduciendo nuestro vehículo.

En este supuesto, tenemos que tener en cuenta las circunstancias de cada accidente con vehículo ajeno para poder valorar con exactitud ante qué escenario legal nos encontramos.

Si el accidente de tráfico ha acaecido sin que nuestro familiar o amigo al que le hemos prestado el vehículo tenga la culpa, será la Entidad Aseguradora del conductor contrario la que tendrá que hacer frente a la indemnización por daños personales y patrimoniales de todos los ocupantes de nuestro vehículo.

Si, por el contrario, la culpa ha sido única y exclusivamente de nuestro familiar o amigo nuestra Entidad Aseguradora no cubriría los daños personales y patrimoniales de nuestro familiar o amigo, ya que ha sido quien ha provocado el accidente, pero sí que cubriría los daños personales y patrimoniales de los demás ocupantes de nuestro vehículo.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que cuando nosotros contratamos un seguro con la Entidad Aseguradora estamos contratando un seguro respecto del vehículo y no individualmente sobre el titular del contrato de seguro que recae sobre el vehículo.

A pesar de lo expuesto en este post, habrá que analizar de manera individualizada cada póliza debido a que muchas Entidades Aseguradoras tratan de protegerse ante estas situaciones.